dijous, 8 de novembre del 2012

Om mani padme hum

Om mani padme hum

cuatro palmos de tela morada

y las paredes se vuelven de cristal.




Al otro lado

el Campo de Marte,

su olor y serenazgo,

sus palomas enmascaradas,


mi cuerpo estirándose

bajo el árbol

como un gato.




Om mani padme hum

y las paredes se tornan blancas






dimarts, 6 de novembre del 2012

Divina Callas




Prefiero resistir
a la oscuridad
de aquellos nubarrones
que azotan

y dejar que

la divina
voz

me lleve de la mano
hasta el ponte vecchio

y a la vuelta, sentarnos
en un café parisino

mirar el sol perezoso
de media tarde
cegando reflejos
posados en el agua

hasta que
-sin una mueca de dolor-

me arranquen
las lágrimas





dilluns, 5 de novembre del 2012

Incontables chimeneas encendidas - Arvo Part


Levitar
como en una película
hasta un salón grande
o pequeño
con incontables
chimeneas encendidas

dejar resbalar el agua tibia
por la cara
tras un paseo de invierno
y calzarme borreguitos
en los pies

y quedarme dormida
con mi mantita de cuadros

en el crepitar de unas nostalgias
de algodón de feria
y corazón de resina

dissabte, 3 de novembre del 2012

Llegó el circo al parque

Un silbido helado
atraviesa la carpa

los dedos en los frenos

el chillido
de un cochinillo
en el matadero.


Hay estrellas
asomadas
a la lona negra
que todo lo tapa.



Solos,
el viento y yo,

la sinfonía 
de una bota
de payaso

que quedó olvidada
tras semanas de lluvia

en un charco.




dilluns, 29 d’octubre del 2012

Toneladas de mierda

Dijo un poeta
que hay días que parecen pintados
con el color de la mierda...

el de hoy está pintado
de una mierda espesa
como la lava
que penetra por tragaluces

arrasando triciclos
y muñecas,
colgando en un aire inerte
campanadas de fin de año.

Una mierda que se expande
hasta el ocaso más bello
para acuchillarle los colores
hasta dejarlo sin vida y
del color de la mierda

Hay días en que Dios
jamás existió

tan sólo la desolación
tras la catástrofe

tan sólo la rabia

tan sólo sacar
cubo tras cubo
toneladas de mierda



Relato: mi mejor sueño

En el ránking de los sueños
la medalla de oro
se la llevó de calle éste.

Ando por un jardín
y sé que es primavera,
mis pies siguen
un sendero rojo
de gala

hay bocaditos y champán
y conversación educada

unos músicos entonan
sin prisa
alguna nota,
afinando

y como viniendo de muy lejos,
unas voces,

que sigo,
y bajo un arco de hiedra
sentados
en un banco de piedra
dos ancianos
de la mano

entonando
el coro de peregrinos
de Tannhäuser,

la orquesta espera su momento
para crecer como tormenta

y entonces la abuelita se pierde
y debo ayudarla a continuar
uniéndome a ellos
en un torbellino de piel erizada







dissabte, 27 d’octubre del 2012

-1°

Hoy sábado,
sin importarte el asueto 
previsto en el calendario,

amaneciste bofetada,
con un sol burlón
que no calienta,

sino que luce
desde lo alto de su peana
sus perfectos bucles dorados.



Con mofletudos dedillos
va pintando sombras
aquí y allá,

para que circulen
hordas de cuerpecillos
encorvados
en desesperada coreografía,
al unísono,

las manos heladas
en perfecta estalactita
el corazón buscando leña 
entre lagartijas.



Pero
no es un baile de sol,
es un baile de luna

los párpados se cierran
en los parterres,
la marea retumba

el sol está de espaldas
ya huye la marabunta.