dilluns, 12 de novembre de 2012

Nunca estuve en Praga



Bajo la lluvia,
desenredarle algún poema
a la bruma

llegar a mi banco y
desembozar palabras
que me traje cosidas

entre omóplato y duda.



Nunca estuve en Praga
pero me senté en tantos bancos...

nunca estuve en Venecia
ni conocí góndolas...



Desde mi banco
bajo la lluvia

una barcaza 
mansa como el mediodía
se acerca
cruzando la neblina

para quedarse suspendida
en el costillar del agua, 

allá donde el sol
me acuna.






4 comentaris:

  1. Praga, Paris o Pontevedra. ¿Qué más da? Lo fundamental es deshilachar el poema sea bajo la lluvia, sea en el propio páramo de uno mismo, sea en cualquier góndola bajo la bruma. Lo demás poco importa en el entreacto.

    ResponElimina
  2. Un administrador del blog ha eliminat aquest comentari.

    ResponElimina
  3. Un administrador del blog ha eliminat aquest comentari.

    ResponElimina
  4. lA mojada plaza
    espejo de sombra
    sin otra memiora
    qu´aquesta hora
    D´ISOLDA EN autom.
    de mármol y olvido...
    Hilachas de hadas
    resucita PRAGA
    POR arte de amor...

    ResponElimina