diumenge, 30 de novembre de 2014

Tannhauser velando la casa

Cómo hago
para atravesar la cortina
que se me pega a la cara
si siento el enjambre
prenderse a mis nostalgias,

aquél niño de arena
que habitó mis años más tersos

el mar hecho púrpura,
Tannhauser velando la casa.


Cómo hago
para encaramarme como la hiedra
a pesar de mis montañas
si las manos se me amordazan
cuando se juntan todas las ventanas
y me cantan.


Cómo hago
para llevarme a la muerte de paseo
mas allá del acantilado
si a la hora del tornado
llega Mahler y la rapta.


Cómo hago
para acribillar a mi musa
con las palabras que me descalzan.










divendres, 28 de novembre de 2014

Sonata de grises en caída libre




Cae
la
sonata

el retumbar en los tejados
el marengo quejumbroso
del violín,
la frase inacabada.



Cae
la
sonata

el blanco roto
del ave desplumada,
la ventana hecha polvo
la pupila dilatada.



Cae
la
sonata

la hueca campana
donde habita el guijarro,
la nube de cuarzo
el eco en la pizarra.



Cae
la
sonata

la crisálida respira
amarrada a los huesos,
el polvo del aire lleva
una palabra atravesada.









dimarts, 25 de novembre de 2014

Foggy lady

Ya llega
explosionando de la nada
una mano,
unas almas de hielo
unidas en rebaño 

una pezuña,
el olor a tierra
removida por los cascos.


Ya llega
el constante encorvar
de las espaldas,
el vacío que se instala

la muerte
cabalgando desnuda
como heroína o amazona
a pesar de las palabras.


Ya llega
sin burla
a robarle las costillas
a las almas despistadas

ya llega
sin alma

a borrar las travesuras
que sobreviven infiltradas.





diumenge, 16 de novembre de 2014

Convertirse en piedra

El hombre
despojado ya de su alma
de entre todos sus tesoros
tan solo conservaba
un cobertizo
rebosante de muletas
un horizonte tejido en lana
tres cervatillos
salpicando el paseo de la tarde
y un amuleto
amarrado a las pestañas.

Pero al devolverle la mirada
al mundo que lo secuestraba
el hombre fingió ser pez,
renacuajo y rana

para poder brincar
en la rayuela de la lluvia,
nadar en la lágrima sostenida
o en el cielo enmascarado

convertirse en piedra
y terminar arrebujado
en el bolsillo
de un trotamundos
con el alma intacta.



dimarts, 11 de novembre de 2014

Ojos de amianto

Aunque cueste, dejaré
que el mar huya
de playas y embarcaderos
y que el abismo lo engulla,

que se relaman los dioses
en todas las geografías
y un aguacero cante
de camino a la alcantarilla,

dejaré que el aire se vicie
con el rumor manso del agua

y cuando ronque
el caimán en su guarida
destrozaré el ocaso
a puro machetazo,

para tejer los pedazos
y cubrir al mártir
con un patchwork
escrito a llanto

aunque cueste,

aunque muera
el último hormiguero
de sed,
aunque al pan
le falte miga,

aunque se postren
todas las campanas
y el cielo se incruste de púas

aunque los ojos se ahoguen
de amianto, de espuma

aunque cueste
borrarle las llamas
a un bosque de ceniza.