dissabte, 16 de juny del 2012

Ollantaytambo



Jugando a la rayuela 
por suelos o paredes 

treparía 

hasta la túnica 
de lentejuelas y polvo 
que cubre esta noche 

hasta la voz de soprano 
de la dueña 
de esta falda milenaria 

República Independiente de Arequipa



Ciudad blanca,
erupción volcánica,
luz blanca.

Erupción de abrazos,
gente linda
y galerías de arte.

Sobrevuelo la ciudad
-tan elegante-
con los ojos cerrados.

Insomnio de artista,
las calles respiran
las huellas
de un alma 
que amanece blanca




Colca


La vida en vertical. 
San Pedro en la montaña 
y el paraíso allá abajo, 
como adormilado. 

Cóndores hartos de turista 
salen de vacaciones 
con pantalón de rallas 
y tirantes de payaso. 

Una mula sudorosa 
va empujando montaña 
y el polvo rojizo 
se le pega en la cara. 

De abajo a arriba 
un cactus, 
un labio que se quiebra, 
la luna que acecha 

Titikaka



Paisaje increíble 
de dioses inspirados 
y animalitos de pesebre, 

la tierra es de peluche 
y ocres fluorescentes, 
como si hubiera pinceles clavados 
-hacia arriba- 
para rascarles la panza 
a borreguitos lindísimos 
que pacen, como si nada 

Las cosechas ordenadas 
en forma de capucha 
rodean las aguas 
-tan mediterráneas- 
que se surcan de barquitas 
como de vikingo 
y de niños de gorrito ladeado 
y carita sucia. 

Universo altiplano, 
inmenso lago 
de secretos subterráneos, 
paraíso soñado 
desde el otro lado 
del agua 


Fotosíntesis en Arequipa



Soy una flor amarilla 
-tal vez naranja- 
de pétalos interminables 
y pies en el agua 

Echada al sol 
como lagarto viejo 
cierro los ojos 
y la brisa me reclama 
la piel, 
escama a escama 

El volcán acecha 
desde lo alto 
como un abuelo grandullón 
que me silba tonadas 

Y mis manos aprenden 
a acariciarte el alma 
cuando respiro por dentro, 
cuando huyen las lágrimas 

Soy un cactus sin espinas, 
repleto de agua, 
diez dedos azules 
que abanican montañas. 

Soy un árbol de aguaje 
con frutos de dama, 

soy árbol de papel, 

soy reflejo de luna 
que aparece en el agua. 

divendres, 15 de juny del 2012

¿Pasaría algo si de golpe empezara a chillar?

A través del cristal,
yo del lado seguro
tragándome la rabia,

ellos saludando alegres
con los pies en el barro
y chocitas de cristal

Ellos amontonados
dónde no pasa ni el aire,

yo hacinada con
los que se me parecen,
sorbiendo brisa fresca.

Ellos durmiendo donde sea,

yo, quejándome 
de mi almohada de piedra.

Ellos jalando agua del pozo
para lavarse a cubos
entre gallinas de corral,

yo soltando grititos
bajo la fría ducha del hostal.

Ellos buscando el cómo
llenarse la panza,

yo, 
en el limbo de unas horas muertas
que me supieron a mármol.

Yo admirando
unos ojos rasgados
y piel tostada perfecta,

ellos persiguiéndome
la piel requemada
y mis ojos de bruja.

Ellos sabios de leyendas.
Yo, contando iglesias.

A ellos faltándoles letras.
A mí, 

brotándome poemas.

Pan de hormigas con lomo fino



Un perro lisado 
mira a otro perro 
que luce dueña 
y burbujas de jabón. 

Anda cansado 
de su costillar hueco, 
rehuye la mirada
avergonzado 
y acelera el paso truncado 
cuando le llamo "bonito". 

Se para frente una charquita 
y bebe con respeto 
el agua sucia, 
estremeciéndose a cada ratito. 

Quiero darle agua fresca 
y parte de mi sanguche 
pero se asusta mucho 
si me acerco 
e incluso una queja

le sacude las patitas. 

En la basura restos de pan 
son devorados por hormigas. 
El viejo cholito lame los restos 
de un lomo saltado 
con los ojillos entornados. 

Aprovecho que se duerme 
para poner agua en un cuenco, 
sé que me observa 
pero simula no darse cuenta 
cuando le acaricio las orejas. 

Abre los ojos un poquito 
y se atreve a tragar 
mis mimos y palabras dulces. 

Ya con la cabeza en mi rodilla 
rodeo a mi amigo 
con mi chal curtido 
y ya los dos 
olvidamos el olvido