Siete lunas en la grupa
de un caballo cojo,
bajo sus tres patas
siete feroces reflejos
como siete redondas lanzas,
en el cielo
ni una estrella blanca.
Siete lunas a hombros
de un caballo viejo,
siete sombras
y una lápida.
Al caballo muerto
siete espejos
lo acompañan,
en el aire
ni un relincho,
en la grupa del cielo
una estrella blanca.






