diumenge, 16 de novembre de 2014

Convertirse en piedra

El hombre
despojado ya de su alma
de entre todos sus tesoros
tan solo conservaba
un cobertizo
rebosante de muletas
un horizonte tejido en lana
tres cervatillos
salpicando el paseo de la tarde
y un amuleto
amarrado a las pestañas.

Pero al devolverle la mirada
al mundo que lo secuestraba
el hombre fingió ser pez,
renacuajo y rana

para poder brincar
en la rayuela de la lluvia,
nadar en la lágrima sostenida
o en el cielo enmascarado

convertirse en piedra
y terminar arrebujado
en el bolsillo
de un trotamundos
con el alma intacta.



6 comentaris:

  1. el hombre fingió ser pez,
    renacuajo y rana

    Y puestos a tirar
    del hilo de la madeja...
    llegó a ser un ser humano.

    Interesante post.. Un cordial saludo, Isolda

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  2. Muy bueno, muy bueno. Admiro en el poeta esa capacidad de síntesis...

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  3. Hermoso poema, a veces el dolor nos hace convertirnos en piedra.
    Un abrazo.

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  4. un abrazo, gracias de nuevo por pasar y comentar

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  5. Un buen poema, querida Isolda, profundo, y creo que de los mejores que te he leído. Me gustó mucho y lo comparto con sumo gusto. Besos y feliz semanita.

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